Skip to main content
Princesa Dácil

Las islas están cargadas de historias y eventos que sucedieron en torno a la conquista de Canarias. Cuentos que mezclan realidad con leyenda para formar un relato único que no podemos dejar de lado. Es por ello, que hoy te traemos la historia de la princesa Dácil, la hija del Mencey Bencomo. Si alguna vez has pasado por la Villa de la Orotava te habrás encontrado con el recibimiento de la Princesa en forma de fuente. Pero muchos no conocen la historia que se esconde detrás de esta. Hoy vamos a descubrir la leyenda de la Princesa Dácil.

Princesa Dácil

El personaje de Dácil es considerado princesa debido a que su padre fue el Mencey de Taoro, Bencomo o Benchomo. Se conoce que la aborigen fue bautizada y se le otorgó el nombre de Doña Mencía Bencomo tras la conquista. En torno a la figura de Dácil han surgido ciertas narraciones que algunos indican cómo ciertas, mientras que otros las descartan.

La leyenda de la Princesa Dácil

Cuenta la leyenda que la princesa Dácil vivió una historia de amor única. Viana cuenta en sus poemas que la hija del Mencey se enamoró de un castellano y tuvo que afrontar las consecuencias. El relato comienza cuando el capitán Fernán García del Castillo es capturado en una de las muchas batallas que acaecieron entre los castellanos y los guanches. En algunas versiones se explica que fue Dácil la que intercedió por el capitán, mientras que en otras se indica que a Dácil le encomendaron cuidar y vigilar al castellano debido a que este estaba herido. Independientemente de lo sucedido la pareja terminó enamorándose, el problema era que la princesa ya se encontraba comprometida con Duriman el Montañés.

Por su parte, Fernán García del Castillo sirvió como puente entre los dos bandos y se ganó el aprecio de los aborígenes. Pero, el rumor de que la pareja se había encontrado a solas se fue extendiendo rápidamente. Este hecho estaba prohibido por la ley guanche, por lo que fue la excusa perfecta para Duriman, que, al ser rechazado por la princesa, solicitó una reunión del Consejo. Expuso ante Bencomo los hechos y este no tuvo otra opción que castigar a su hija, siguiendo la ley. Dácil fue encerrada durante varios meses como penitencia. Pero tuvo la suerte de que unos testigos convencieron al Mencey de que la pareja no llegaron a hablar a solas, que siempre estuvieron acompañados. Así, Dácil fue perdonada y la pareja pudo llegar a contraer matrimonio.

Diferencias entre la leyenda y los datos

Esta leyenda de la Princesa Dácil contrasta con los datos históricos que se han recopilado, son muchos los que indican que esta información obtenida no concuerda con el poema de Viana. Historiadores y otros intelectuales explican que no fue la princesa Dácil quien se casó con Fenán, sino su hija, Catalina García Bencomo. Aunque existen pocos datos certeros sobre la vida de Dácil, confirman que este personaje si pudo llegar a existir. Pero se casó con el Mencey de Abona, Adjoña, quien fue bautizado con el nombre de Don Gaspar Hernández. Y fue su hija la quien terminó con Fernán García del Castillo, probablemente en un matrimonio arreglado.

En definitiva, el personaje de la princesa Dácil tiene muchas perspectivas, muchos datos que pueden o no pueden ser de leyenda, pero está claro que es una historia que todos deberíamos conocer.

Ir al contenido