Semana Europea de la Reducción de Residuos (EWWR)

¡El mejor residuo es el que no se genera!

   Desde 2009, todos los años en la penúltima o última semana de Noviembre se celebra la European Week for Waste Reduction (EWWR). Este año, se desarrollará desde el día 19 al 27 de este mes, y como las anteriores convenciones tendrá una temática o un eslogan que marque la hoja de ruta a tratar. El año pasado, se destacaron las comunidades circulares, y en el 2022, la importancia de la industria textil con respecto a la problemática e impacto que esta genera en el medio ambiente.

   En España, la industria textil supone un motor económico bastante relevante con respecto a Europa, puesto que el número de exportaciones es de un 8.4% del número total de ventas realizadas por las empresas hacia el exterior, y nos posicionamos con este valor en el tercer exportador Europeo después de Alemania y Francia respectivamente. En 2021 se facturó un 16% menos en comparación con el año anterior, debido a las consecuencias de la pandemia, donde se cerraron 2.429 puntos de venta, pero con el aumento del turismo puede que los datos de este año se reflejen más positivos. Pero esto no deja de implicar que cada unidad familiar gastará 786 euros de media.

   Es por ello, que la ciudadanía debe ser consciente de los riesgos que supone esta industria para el medio ambiente y que medidas se podrían realizar para paliar los impactos provocados por la misma. Hay que partir de la base, que la industria textil es de las más contaminantes del planeta, y que sus impactos llegan a los recursos hídricos, al tratamiento de la recogida selectiva en los vertederos, a los océanos, a la calidad del aire por la generación de gases contaminantes, etc. A continuación se mencionan algunos de los datos más significativos que han acontecido en los últimos años:

-A nivel mundial la industria textil y de la confección empleó más de 79.000 millones de metros cúbicos de agua en el 2015. Por lo que se espera que estos datos se han mantenido debido a que antes de la pandemia la demanda había aumentado.

-Se estima que la confección de ropa, por medio de los tintes y otros materiales, son responsables de la contaminación de un 20% del agua potable del planeta.

-Se generan cada año unos 0,5 millones de microfibras que contaminan directamente a los océanos. Y esto se ve acentuado por el aumento de la producción de fibra sintética, que ya supone el 60%.

 

-La producción de poliéster, que es la fibra más utilizada, necesita más de 70 millones de barriles de petróleo cada año.

La Unión Europea (UE), en el 2017, exportó o produjo 7,4 kg de textiles por persona y consumió 26 kg de textiles por personas, importados principalmente de Asia. 

-Los europeos tiran a la basura unos 11 kg de textiles por persona al año.

   Además de los datos tan significativos que se mencionaron anteriormente, las repercusiones en el medio ambiente, están cobrando con los años una gran relevancia:

 

-Uso de recursos: en la UE la industria textil supone la cuarta categoría con respecto al uso de materias primas después de los alimentos, la vivienda y el transporte.

-Uso del suelo: el cultivo del algodón genera un gran presión en el uso de la tierra en el resto del mundo, en el caso de la UE es la segunda categoría de presión más importante después de la industria alimentaria.

-Emisiones de gases de efecto invernadero: se generan 15-35 toneladas de CO2 por tonelada de textil producido.

-Contaminación del agua: para la producción se utilizan unas 3500 sustancias, de las cuales 750 son peligrosas para la salud de la población y 440 son peligrosas para el medio ambiente. Los tintes de los textiles y otros derivados contaminan un 20% del agua. 

-Impactos sociales: al ser un modelo comercial bastante competitivo genera salarios bajos, condiciones de trabajo precarias y deficiencia en las fábricas por mal ambiente de trabajo. Por no hablar, de la mano de obra infantil que todavía se produce en algunos países.

   Por todo ello, este año la EWWR, quiere poner encima de la mesa los modelos comerciales circulares y la importancia de implantar una economía textil circular. Los productos textiles, tienen un importante papel en el modelo de economía circular. En los últimos años, muchas empresas han podido ver los beneficios que genera dicho modelo tanto económicos como para la generación de residuos y el impacto del medio ambiente. Uno de los aspectos fundamentales de la implantación de estos modelos sería el respaldo político o leyes que garanticen su puesta en marcha y desarrollo. También, es muy importante el uso de materiales sostenibles de fibras sintéticas y naturales, y la reutilización de los mismos.

   Cabe recordar que las acciones llevadas a cabo por la EWWR están centradas en las 3R: promoviendo la reducción del consumo, la reutilización de productos y el reciclaje de los mismos. Sistema fundamental para poder establecer un modelo económico circular. Por todas estas razones, les invitamos a participar en la Semana Europea de la Reducción de Residuos, y en las próximas convenciones que se celebren.

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