El calado canario es un arte que ha pasado de generación en generación a lo largo de los años. Las enseñanzas se han transmitido de manera oral, modificando los diseños y las formas de crear estas piezas completamente artesanales. Pero, ciertos pasos continúan siendo los mismos. Descubre cuáles son los pasos para producir un calado:
El marcado y sacado
Lo primero que hay que hacer es seleccionar la tela y preparar el montaje en el bastidor. Una vez establecida la base empieza el marcado. Este primer paso consiste en generar un boceto sobre la propia tela. Consiste en extraer de la tela unas hebras a lo largo y ancho del tejido en líneas verticales y horizontales, formando cuadros de mayor o menor tamaño dependiendo del estilo a trabajar, escogiendo en ese momento si se hará un calado de estilo basto o fino.
El marcado se comienza extrayendo una primera hebra a unos 3 cm del borde de la tela. A continuación, se cuentan catorce hebras y se extrae la siguiente. Y este paso se repite contando ocho hilos, esta vez, sacando la novena hebra. Este proceso se realiza todas las veces que sean necesarias para completar la tela.
Cuando está terminado se procede a cortar, siguiendo lo marcado. En los bordes se realiza una espiga para evitar que la tela se deshilache.
Espigueta
La creación de la espigueta es el paso previo a la realización de los motivos. Esta consiste en ir uniendo hilos, la cantidad dependerá del tipo de calado que se vaya a crear. Esta labor tiene doble función, el embellecer el trabajo y fortalecerlo.
Pasado de hebras
Cuando se terminan de extraer las hebras y hacer las espiguetas se crean las patas y los huecos. En ellos se comienzan a pasar unas hebras que se convertirán en la base para los diferentes motivos. Dependerá mucho del patrón, ya que según sea el diseño elegido, el cruzado se hará de una forma u otra. Se jugarán con las patas y los huecos para conseguir los resultados deseados.
Calado
Llegó el momento de calar los motivos en la tela. Cada uno es único en su estilo y, cada caladora puede darle su toque personal. Se puede utilizar un único patrón o combinar varios tipos para crear obras artesanales irrepetibles. Lo más importante es que los nudos que se vayan generando con los hilos se mantengan firmes.
Presilla
La presilla consiste en crear círculos anudados en cada uno de los cuadrados de la última línea. Mientras que en el exterior se pasará un cordón zurcido, siendo rematado por un festón.
Con el resultado final ya solo quedaría pasar al almidonado y planchado de la pieza. Quedando así un calado único en el mundo.
Durante un tiempo en la visita a la Casa de los Balcones podías presenciar cómo se calaba.En la actualidad esta labor ya no se realiza en la casa, pero se mantiene la importancia del calado. A día de hoy las caladoras siguen vendiendo a través de la Casa de los Balcones y se guardan las piezas más valoradas.



