Artesanía canaria: el gofio

ARTESANÍA CANARIA: EL GOFIO

El gofio es uno de los alimentos más conocidos y valorados en Canarias. Este producto, elaborado a partir de diferentes tipos de cereales tostados, se considera de origen prehispánico. Fue un elemento indispensable en la dieta de los antiguos pobladores de las islas. En Tenerife los guanches lo conocían como ahoren, mientras que en islas como Gran Canaria o Fuerteventura se utilizaba el nombre de gofio. Durante esa época, el gofio se elaboraba con diferentes tipos de cereales que podían encontrar los aborígenes, predominando el trigo y la cebada.

Artesanía canaria: el gofio

No fue hasta que el comercio con América se estableció  que se comenzó a crear el gofio hecho de millo. Actualmente, los componentes principales del gofio son el trigo y el millo. El gofio se convirtió en el sustento alimenticio de muchas familias canarias, ayudando muchísimo en las épocas de hambruna como la Guerra Civil Española. Algo que perduró hasta finales del siglo XX fue el carácter artesanal de este alimento. La forma en la que se obtenía el gofio hace que este  se haya ganado su propio lugar en la artesanía canaria. Siendo uno de los mejores ejemplos, demostrando cómo se aprovechaban los diferentes recursos para su obtención.

Producto de la artesanía canaria

Hasta finales del siglo XX el gofio se obtenía de forma completamente artesanal. Desde la selección del grano hasta como se molía. Descubre con nosotros cómo es el proceso completo para conseguir gofio de forma totalmente artesanal.

Selección

En primer lugar, se procede a la limpieza y selección del grano. Como hemos comentado, el gofio puede estar compuesto por un solo cereal o por el conjunto de ellos, recibiendo este último el nombre de mezcla.

 Tostado

El siguiente paso es el tostado. Para ello, se utiliza un recipiente llamado tostador, normalmente hecho de barro, que se coloca en el fuego. Muchas veces se le añade arena de playa para que el cereal no se queme durante el tostado. Según el tiempo que esté el cereal en el tostador, se obtiene un gofio más fuerte o más suave.

Artesanía canaria: el gofio
Enfriamiento y tamizado

 Una vez tostado, se deja enfriar y se procede a eliminar todas las impurezas que puedan quedar. Para ello, se utiliza una cernidera con la que se tamiza el o los cereales tostados.

Molienda

 Cuando el cereal se encuentra limpio y frío, se procede a realizar la molienda. Dentro de este proceso artesanal se pueden encontrar diferentes mecanismos que fueron avanzando con los años. En su momento, los aborígenes utilizaban dos piedras de basalto concéntricas para moler el cereal. Más tarde, esto evolucionó al molino de mano. A las dos piedras, colocadas una encima de la otra, se les añadió un palo que permitía mover la superior de manera más sencilla. Con el tiempo, los habitantes de las islas buscaron la forma de moler más cantidad con menos esfuerzo. Así surgieron los diferentes molinos de agua y viento. Usaban mecanismos que, empujados por la fuerza del agua o del viento, movían grandes piedras que trituraban mayor cantidad de cereales. Así se obtenía una especie de harina que se pasaba por la cernidera y varias veces por el molino para que tuviera la textura adecuada.

En la Orotava los molinos que predominaron fueron los de agua. Ya que se aprovechaba los diferentes nacientes de agua que alimentaban el valle. Convirtiendo a la Villa en una de las cunas de esta parte de la artesanía canaria: el gofio. Actualmente en la Orotava existe una ruta de 13 molinos de agua. Si quieres ver personalmente cómo era este proceso puedes visitar el nuevo Museo Molino de Gofio del Hoyo.

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