ARQUITECTURA DE UN MOLINO DE AGUA - MOLINO DEL HOYO

La Orotava es una ciudad impulsada por el agua que surge en la zona alta de sus montes. El llamado río de Aguamansa, aportaba el agua que se utilizaba para el consumo humano, para la limpieza y como impulsora de diferentes actividades, terminando en el Molino del Hoyo.

La fuerza del agua se comenzó a utilizar como motor para los molinos de agua. Estas estructuras se convirtieron en un avance tecnológico que revolucionó la forma en la que se obtenía el gofio. La arquitectura de un molino de agua está perfectamente pensada para aprovechar el recurso del agua y evitar el esfuerzo humano o animal. Se compone de diferentes partes que combinan a la perfección para moler el gofio.

Acequia Molino de Gofio E Hoyo

La acequia o atarjea

Todo empieza en la acequia, un canal que recoge y conduce el agua hasta el molino. En la Orotava estaba compuesto por piezas de madera elevadas que pasaban a convertirse en mampostería de piedra. Un claro ejemplo de ello, es el Molino del Hoyo, este cuenta con un acueducto que eleva la atarjea a una altura de 4-5 metros con diferentes arcos en la parte inferior. Este canal lleva el agua hasta el cubo.

El cubo

El cubo cilíndrico solía ser de mampostería de piedra. En él se concentraba la fuerza del agua. Las medidas del cubo cambian según el caudal del agua, cuanto menor era este último, las medidas se reducían para conseguir más fuerza en el movimiento del agua. A medida que iba cayendo por el cubo, el agua ganaba más potencia. 

El cubo del Molino del Hoyo, por ejemplo, tiene dos aperturas en el interior, en la parte baja, que son coronadas por el bocín. Este elemento troncocónico se abría con dos llaves y salía el agua con fuerza. Con las llaves se podía regular la velocidad del molino, abriendo más o menos el espacio por dónde pasaba el agua.

Artesanía canaria: el gofio

Los rodeznos

Al salir del bocín el agua empuja unas ruedas llamadas rodeznos, gracias a unas palas que rodean el exterior de cada rueda. A su vez, estas están conectadas a las piedras del molino a través de un eje vertical que mueve una de las piedras del molino, mientras la otra queda fija.

Estas piedras de molino muelen el millo que se introduce a través de la tolva, una especie de embudo triangular. De aquí llega a la canaleja, donde el grano va cayendo gracias al movimiento del tanganillo.

Artesanía canaria: el gofio

En el exterior del cubo puedes ver en un lateral una estructura escalonada. Y alrededor de las acequias existían los llamados rebosaderos, que recogían el agua que desbordaba de los canales. En el Molino del Hoyo se puede apreciar un canal que pasaba por debajo del molino hasta llegar a las huertas colindantes de la casa. El agua que rebosa por el lateral del cubo se aprovechaba para lavar ropa, o coger esa misma agua para uso culinario o de higiene.

Estos molinos repetían la misma arquitectura. Los propietarios pertenecían a una clase social alta, que arrendaba el espacio a los molineros. Hoy es un privilegio conservar muchas de estas estructuras arquitectónicas como símbolo de nuestros antepasados y nuestra historia villera.
Por ello te invitamos a que nos visites en el Museo Molino de Gofio del Hoyo y disfrutes de este viaje al pasado.

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