El juego del Palo Canario

 

El Juego del palo es el nombre más habitual que ha recibido en canarias el ancestral arte de jugar o manejar palos con sentido ofensivo y defensivo, documentándose ya esta denominación en el siglo XVIII. La práctica tiene mucho que ver con la pelea a palos, de la cual debe haber surgido, pero no se puede confundir con aquella, puesto que sus objetivos son diferentes.

 

 

El juego del palo canario se puede definir como el enfrentamiento “amistoso” con palos entre dos personas (jugadores), más o menos crudo a elección de aquellas, que intercambian golpes (mandados, tirados, puntas..) controlados (retenidos) de manera que se evita el impacto pleno. Estos golpes han de ser apropiadamente defendidos, deteniéndolos (atajes, atajados, paradas…) o esquivándolos (desvíos, esquivas, vacíos, desquites). Consiste esencialmente en dirigir el palo a las partes descubiertas del otro jugador, que debe defenderse correctamente y buscar una oportunidad para efectuar un ataque de respuesta (contra) desde una posición segura. Existen ataques directos, palos o puntas, que ya sean “golpeados” con el canto del palo o “clavados” con sus extremos, buscan: o el impacto simulado o retenido; o el enganche con el palo para desequilibrar o derribar (traspiés, estercoleras, burras, cogidas, trabones): o bien el desarme total o parcial (quites, revoleadas, revoleos…). También los hay simulados cuyo objeto es obligar al contrario a hacer una defensa en falso para dejarlo al descubierto (amagados, pasados, falseados). Por último, existen ataques y defensas con las extremidades que, siguiendo las laxas “reglas del juego”, no han de incluir el agarre los palos contrarios, tan solos atajados y desvíos.

 

 

Es una esgrima de bastón, similar a las que se conservan en varias partes del mundo, aunque la variedad isleña (en sus diversas manifestaciones) ha desarrollado una riqueza técnica poco común. En canarias se da el caso, no muy habitual, de conservarse vivas las tres modalidades: palo grande, mayor altura que la del jugador; palo medio, menor que la altura del jugador y no más corto que la altura de la cintura del mismo; palo chico, inferior a la altura de la cintura y en general inferior a la longitud del brazo.

Actualmente se sigue realizando en todas las islas, en alguna o todas sus manifestaciones fundamentales: ensayo, desafío, juego de exhibición y juego libre. Su riqueza actual es tal que presenta reconocidos nueve estilos diferentes de realización, siete de tamaño medio (Déniz, morales, verga, acosta, conejero, quintero y vidal) y dos de tamaño grande (juego o lucha del garrote y juego de lata).